Manuel Méndez es un reciclador de 52 años que ha dedicado más de cuatro décadas de su vida al oficio de recolectar basura, convirtiendo esta labor, según su testimonio, en su fuente de sustento para una vida digna y honrada.
A pesar de una discapacidad en la pierna derecha desde su nacimiento, causada por una transfusión, Manuel se ha mantenido firme en su labor, motivado por la convicción de que la basura esconde tesoros y oportunidades.
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En el sector Blanquita de Pérez en Caraballeda es conocido, pues desde hace mucho tiempo se alojó en un bote de desperdicios ubicado en la zona, donde además ha colaborado para mantenerlo limpio. Sin embargo, enfrenta la dificultad, de que las personas no colaboran y quieren lanzar la basura en cualquier lado.

Méndez sostuvo que para él no es una opción dejar el oficio, pues no se ve trabajando por una miseria. “¿Sabes cuánto gano diario? Entre 70 y 80 dólares al día. Es duro, pero cada centavo cuenta. Recolectando aquí y ajustando allá, al final del día o del mes el esfuerzo se ve reflejado en las cifras».
Cuenta que desde su infancia ha estado inmerso en la basura, viendo en cada desecho una oportunidad. “¿Sabes qué descubrí? Que la riqueza no siempre se ve a simple vista. Un teléfono roto para algunos, para mí era una oportunidad. La basura es un tesoro para quien sabe buscar. Gracias a esto, he encontrado anillos de 18 quilates; me ha llegado la bendición de lo inesperado”.
Manuel, quien tiene dos hijos que viven en Valencia, aseguró que su casa fue construida poco a poco con lo que encontraba en los desechos y luego vendía. “La gente puede subestimar lo que descarto, pero para mí es un mundo de oportunidades. ¿Televisores, computadoras, teléfonos? Todo tiene un propósito”.
Asegura ser inmune a enfermedades por la basura
«Me río con la gente. Ahí están patulecos, que sí sufren de la pata, que sí tiene cáncer de próstata. Yo como de la basura y a veces cosas locas; yo no sufro de nada, solo de la pata porque me la jodieron de pequeño. A pesar de todo, mantengo una actitud positiva. No dejo que los problemas me consuman”.