El uso de dispositivos móviles, tabletas o televisores durante las comidas interrumpe el proceso digestivo y favorece la aparición de patologías como gastritis y reflujo gastroesofágico, advirtió la doctora gastroenteróloga Judith Soto.
La especialista, explicó que la distracción digital altera la fase inicial de la digestión. Al centrar la atención en una pantalla, los individuos tienden a masticar de forma deficiente y a tragar con mayor rapidez.
Asimismo, Soto señaló que el contenido audiovisual consumido puede inducir estados de ansiedad o hiperalerta en el paciente. Esta alteración nerviosa provoca una hipersecreción de ácidos estomacales que, combinada con una mala masticación, potencia el dolor abdominal crónico y el daño en la mucosa gástrica.
Además del impacto fisiológico, la desconexión del acto de comer propicia una selección inadecuada de alimentos y el consumo excesivo de productos ultraprocesados. Al carecer de consciencia sobre la ingesta, se pierde el control de las porciones y la calidad nutricional.
La doctora enfatizó que la digestión comienza en la boca mediante la secreción de enzimas que se activan incluso antes de probar el alimento. Advirtió que la distracción digital interfiere directamente en la masticación.
Recomendó que, de desearse un consumo de contenido audiovisual fuera de las comidas principales, se opte por meriendas naturales y se eviten los productos ultraprocesados con altos niveles de colorantes, garantizando así una mejor absorción de nutrientes y el bienestar del sistema digestivo.
Finalmente, instó a los ciudadanos a ejercer la voluntad de apartar los dispositivos electrónicos durante la ingesta. “El acto de comer debe ser un espacio de tranquilidad y reconocimiento del alimento; es un acto de cuidado propio que requiere atención plena”, puntualizó.
