Los habitantes de La Planada en Canaima, parroquia Carlos Soublette, presentan una situación de creciente preocupación y descontento debido al deterioro progresivo de la vía y la persistente problemática del suministro de agua potable.
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La vía presenta un estado deplorable, con «numerosas grietas y zonas mal asfaltadas» que dificultan el tránsito y ponen en riesgo la seguridad de los residentes. Según reportes de la comunidad, esta situación ha provocado incidentes como caídas de personas mayores, motocicletas atascadas y daños a los cauchos de vehículos.
«Es inaceptable que tengamos que transitar por calles que representan un peligro constante para nuestros vecinos, especialmente para los adultos mayores y los niños,» comenta un residente preocupado. «Necesitamos una reparación vial integral y duradera que garantice la seguridad de todos.»
Paralelamente, la comunidad se enfrenta a una incertidumbre crítica respecto al suministro de agua. Si bien se han instalado nuevas tuberías, los habitantes aguardan con expectación y escepticismo la llegada del vital líquido para constatar si estas mejoras logran, finalmente, abastecer las zonas que históricamente han carecido de agua.




