Playa Palmera, en Naiguatá, se convirtió en el hogar de un nuevo nido de tortugas marinas, el cual ya fue acordonado para su protección gracias a un admirable esfuerzo comunitario. Con este desove, esta parroquia se consolida como uno de los espacios favoritos de estas especies para el desove durante la temporada.
El emocionante momento fue capturado por @exidrone y compartido por @palmbeachlag, quienes expresaron su gratitud por «encargarnos de proteger a esta bella especie en peligro de extinción». El proyecto cuenta con el vital apoyo de @ciudadelastortugasmarinas.
Lo más emocionante: niños y jóvenes de la comunidad participaron activamente acordonando el nido y comprometiéndose a su cuidado. Además, los prestadores de servicios turísticos se han sumado, demostrando que «en Playa Palmera somos conscientes». Este trabajo conjunto no solo protege un nido, sino que solidifica a Naiguatá como un modelo de conservación comunitaria.




