En un período de incertidumbre global, el espíritu emprendedor venezolano demostró su resiliencia. Decoraciones, Eventos y Piñatas Nifunifa, es un claro ejemplo de este resurgimiento, una historia que floreció en medio de la pandemia gracias al amor incondicional de una madre por sus hijos.
Fundado en 2019 por Aleka Salomón, este emprendimiento nació de la necesidad y se nutrió del deseo profundo de brindar un futuro mejor a su familia. Tras un revés laboral en el Aeropuerto, esta joven emprendedora, transformó su talento manual y la alegría de celebrar los cumpleaños de sus hijos en un proyecto de vida.


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Lo que comenzó como la creación de piñatas artesanales desde la seguridad de su hogar, se convirtió en un negocio en expansión que hoy cuenta con una tienda física en el Mercado Comunitario Cacique Naiguatá, consolidándose como un referente en la creación de eventos memorables.
La conexión entre su rol de madre y su visión empresarial es esencial. «Mis hijos son mi mayor motivación», enfatiza Aleka. «Ellos me inspiran a levantarme cada día y a luchar por sus sueños, demostrando que incluso en los momentos más difíciles, el amor puede ser el motor de un nuevo comienzo y el camino hacia el éxito».
El crecimiento de este emprendimiento es un testimonio del poder de la creatividad, la perseverancia y el amor familiar como fuerzas impulsoras.
Desde la elaboración de piñatas que conquistaron a sus primeros clientes hasta la oferta integral de decoración para todo tipo de celebraciones, el negocio de Aleka ha florecido, adaptándose a los nuevos tiempos y llevando alegría a su amplia clientela
Su reciente apertura en el mercado local, sumada a su activa presencia en redes sociales, refleja un espíritu emprendedor que no se detiene ante los desafíos, sino que los convierte en oportunidades.






