Los habitantes de la comunidad La Torre, ubicada en el sector Ezequiel Zamora, parroquia Urimare, denuncian una crítica situación de insalubridad y desatención de servicios básicos que, según ellos, ha sido ignorada por las autoridades locales.
La principal preocupación radica en la ubicación de un contenedor de basura que ha convertido la entrada de la comunidad en un foco de contaminación constante.
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«Nosotros, los habitantes de la comunidad La Torre, pedimos ser escuchados», manifestó Isilys Urbina, vocera de la comunidad. Urbina explicó con preocupación que el contenedor, al que otras comunidades vecinas e incluso personas en situación de calle arrojan desechos, genera una suciedad incontrolable en la entrada del sector.
«Muchas veces da pena traer una visita porque los indigentes esparcen la basura por donde sea y eso nos perjudica en que nuestra comunidad siempre esté sucia por el reguero de basura”, expresó.
Además del desorden, los vecinos reportan que en ocasiones se le prende fuego a los desechos acumulados, generando humo tóxico que impacta directamente la salud de los niños.
La comunidad hace un llamado urgente a las autoridades municipales. «Necesitamos que nos colaboren en quitar el contenedor , o, en que constantemente recojan la basura», declaró Urbina, quien también hizo un llamado a la conciencia ciudadana: «les hacemos un llamado a los vecinos, para que echen la basura dentro del contenedor”.
La problemática no se limita al saneamiento. Zulay Quintana, otra residente afectada, denunció que la comunidad se ha visto inexplicablemente privada de ayudas sociales. «Un integrante de la UBCh nos ha quitado el privilegio de recibir alguna ayuda, con el argumento de que somos una calle ciega», señaló Quintana. Esta situación agrava la carga de los vecinos, quienes han tenido que hacer las cosas por cuenta propia.
Finalmente, la comunidad La Torre también solicita apoyo para la construcción de un muro de contención que separe el camino del río adyacente, una medida preventiva esencial para evitar futuros accidentes y salvaguardar la integridad de los transeúntes y residentes, especialmente niños.






