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Cuando el Cáncer se convierte en motor de esperanza: La Historia de Erika Dávila

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Erika Dávila, es una guaireña de pura cepa, que con mucha fortaleza convirtió su historia de vida en un testimonio de esperanza. En todas sus facetas como animadora, cantante, percusionista y chef, Erika ha demostrado una energía inagotable, pero es a través de su proyecto Eri Dance que su espíritu resiliente brilla con una luz aún más intensa.

Arraigada a su tierra, y a su parroquia natal Macuto Erika es un rostro familiar en el teleférico y la calle Los Mangos. Sin embargo, su vida tomó un giro inesperado cuando un diagnóstico de cáncer la confrontó con una dura realidad. Lejos de rendirse, Erika encontró en esta experiencia un nuevo impulso para vivir y para ayudar a otros.

Eri Dance: Un Proyecto con Propósito

«Hay que empezar de nuevo luego de que te digan que tienes cáncer», afirma Erika con una fuerza inspiradora. A pesar de haber pasado por 20 cirugías y la pérdida de un riñón, su espíritu se mantuvo indomable. Fue así como, el 19 de diciembre de 2019, nació Eri Dance, un proyecto con un motivo profundamente personal que trascendió sus propias dificultades para convertirse en una fuente de apoyo para pacientes oncológicos.

Eri Dance se materializa en clases colectivas llenas de energía y ritmo en el Paseo de Macuto los martes y jueves. Estas sesiones gratuitas, abiertas a personas de todas las edades y condiciones físicas, tienen un noble propósito: recaudar fondos para quienes luchan contra el cáncer. Tras cada actividad, Erika y su equipo se dirigen a las instituciones de salud para entregar un aporte directo a los pacientes que se someten a tratamientos como quimioterapia o radioterapia.

La respuesta de la comunidad ha sido abrumadoramente positiva. Gente de La Guaira, Caracas, del sector público y privado, se han unido a esta causa, aportando no solo recursos económicos, sino también abrazos y palabras de aliento. «No es tanto el dinero, es ese abrazo, ese apoyo, es decirles: estamos aquí», explica Erika, recordando la importancia del acompañamiento en momentos de incertidumbre.

La fe ha sido un pilar fundamental en la vida de Erika. Sus oraciones a Dios y al Dr. José Gregorio Hernández la han fortalecido en su camino. Y es esa misma fe y su deseo de retribuir el apoyo recibido lo que impulsó la creación de Eri Dance.

Pero la visión de Erika va más allá de las clases en el paseo. Con el programa «Eri Dance Va a la Escuela», lleva un mensaje de motivación e inspiración a niños y jóvenes de diferentes escuelas del estado La Guaira y otros territorios. A través de charlas y celebraciones llenas de ritmo, comparte su historia y busca generar conciencia sobre las enfermedades, recordando que «a veces los niños no vienen a la escuela quizás porque también están enfermos».

Para sostener esta hermosa iniciativa y ofrecer las clases gratuitas en un espacio recuperado gracias al apoyo del gobierno nacional, la alcaldía y la gobernación, Erika ha recurrido a su espíritu emprendedor. A través de la venta de viseras, camisas y otros artículos con la marca Eri Dance, la comunidad puede apoyar el proyecto y lucir con orgullo su compromiso con la causa.

A pesar de las limitaciones físicas derivadas de su condición de nacimiento – una extrofia vesical que la llevó a enfrentar múltiples cirugías y desafíos desde su primer día de vida – y de haber superado un cáncer de endometrio y experiencias de violencia de género, Erika Dávila se ha convertido en un ejemplo de superación. Su mensaje a quienes enfrentan limitaciones es: «El límite está en tu mente».

Hoy, Erika no solo lidera Eri Dance, sino que también estudia gastronomía, producción radial y turismo, demostrando que no hay obstáculos insuperables cuando se tiene pasión y determinación. Además, pertenece a diversas coordinaciones deportivas a nivel estatal y nacional, promoviendo la actividad física como fuente de salud y bienestar.

Eri Dance es más que un proyecto de baile; es una manifestación del espíritu inquebrantable de Erika Dávila y un testimonio del poder de la comunidad para generar un impacto positivo. Su lema lo dice todo: «Porque bailamos con el corazón, somos Eri Dance».

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