En las afueras del tribunal de Macuto, y a lo largo de las parroquias Caraballeda y Maiquetía, un emprendimiento liderado por Nelson Cordero se ha convertido en un referente gastronómico rodante. Con su oferta de sopas tradicionales, este negocio ambulante no solo tiene la capacidad de complacer el paladar de quienes optan por degustar una deliciosa sopa a la hora del almuerzo, sino que además contribuye al sustento de más de siete familias.
David Velázquez, empleado del emprendimiento, explicó que los comienzos fueron humildes, con una carretilla. Gracias al esfuerzo y a la venta de una casa que era propiedad de Cordero, lograron adquirir un vehículo adecuado para transportar las sopas.
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Velázquez indicó que cuentan con una deliciosa variedad de sopas, cuya oferta varía según el día de la semana: los lunes, fosforera y carne; martes, mondongo; miércoles, carne; jueves, chocozuela; y los viernes, sábados y domingos, carne. “Siempre tenemos fosforera aquí porque a la gente le gusta mucho”, acotó.
Es importante destacar que de esta iniciativa dependen siete empleados, por lo que siete familias se ven beneficiadas. Además, pueden ubicarlos en Caribe, Tanaguarena, Corapal, Corapalito, la bajada de El Playón y hasta la calle Los Baños.
Los precios son asequibles: el vaso de fosforera cuesta 200 bolívares, el de carne 180 bolívares, y los envases de sopa tienen un valor de 4 y 5 dólares. Adicionalmente, ofrecen papelón con limón a 70 bolívares el vaso.
