Los gemelos bailarines Merwin y Derwin Ramos fundaron en Litoral Central la academia Burbudanza, una nueva escuela ubicada en el Teatro Pedro Elías Gutiérrez, que cumple un sueño personal de rendirle tributo a su fallecido mentor, el maestro Juan Silva.
Merwin Ramos, explicó que el nombre «Burbudanza» es un tributo directo a Juan Silva, a quien se le apodaba «Burburata». El proyecto comenzó oficialmente el 08 de julio con un pequeño grupo de 10 bailarines y, a pesar de los retos iniciales, ha crecido hasta contar con cerca de 32 alumnos en sus categorías infantil, juvenil y avanzada.

«Siempre fue un sueño, es un sueño hecho realidad,» comentó Derwin Ramos, añadiendo que, aunque la meta es grande, «poco a poco se llegan a grandes cosas».
Burbudanza se distingue por ofrecer una formación integral en múltiples géneros: ballet clásico, nacionalista (joropo, tambor), jazz (diversas ramas), y ritmos urbanos y latinos. Su primer evento oficial fue en la graduación de bachilleres del privado de Montezano. Merwin lo describe como un intercambio de favores: «Fue la oportunidad de ellos para hacer su primera graduación y la oportunidad para nosotros para bailar por primera vez. Nos sentimos orgullosos y la gente nos agradeció muchísimo».
Posteriormente, la academia llevó una presentación de tambor a Caracas con un grupo de 18 bailarines. «El tambor gustó, a la gente quedó encantada, y nos decían, ‘para ser nuevos, van por un buen camino’,» relató Merwin. El éxito de estos primeros pasos lo atribuye directamente a las enseñanzas de su maestro.
La academia ha logrado reunir un destacado equipo de instructores que refuerzan su misión de disciplina, entre ellos, la Prof. Rita Dordelly (Ballet Clásico): Maestra, repertorista y bailarina clásica con amplia trayectoria. «El ballet clásico es una de las disciplinas… más importantes, porque de ahí se desprenden todas las disciplinas de baile», afirmó la profesora, destacando que es la base para desarrollar una buena postura y formación académica a temprana edad, y quien se siente feliz de acompañar a «los morochos», en este nuevo camino.
Asimismo, la Prof. Andrea Berroteran (Jazz y Nacionalista): Es la maestra de las niñas más pequeñas. A sus 24 años suma 20 años de experiencia en la danza. Para ella, enseñar es «seguir el legado» e inculcar «la disciplina, el compromiso… más que a bailar». Berreteran destacó la importancia del apoyo de los padres: «Ellos no se imaginan lo que significa para nosotros como bailarines estar en el escenario y verlos a ellos aplaudiendo».
Ademas de Dordelly y Berroteran, los morochos destacan el apoyo constante de Jeffrey Montaño y Antonio Pinto, con un fuerte enfoque en la disciplina y el compromiso.
Puertas abiertas para todos
El equipo de Burbudanza enfatiza que el compromiso y la disciplina son la base para triunfar en el complejo mundo de la danza. Reciben alumnos a partir de los 4 años de edad (aunque admiten niños de 3 años) y no tienen límite de edad máximo, bajo la premisa de que «nunca es tarde para aprender».
Derwin Ramos extendió una invitación final: «Si usted tiene 60 años y ya quiere bailar, ¡bienvenida!… siempre es ‘si puedo, lo lograré’ y ‘p’alante es p’allá, el límite es el cielo’.»
Para formar parte de la familia Burbudanza, los interesados pueden dirigirse a su sede en el Teatro Pedro Elías Gutiérrez en 10 de Marzo, La Guaira.