La actividad pesquera, pese a sus ventajas y beneficios, no está exenta de riesgos significativos, pues estos valientes hombres y mujeres que tomaron esta labor como profesión de vida, se enfrentan a una serie de peligros y desafíos en alta mar, que requieren de una gran habilidad y precaución para garantizar su seguridad y regresar con vida a tierra.

Uno de los riesgos más prominentes es el clima adverso y las condiciones marítimas extremas, además, las fallas mecánicas, como ha ocurrido en los últimos accidentes marítimos registrados en La Guaira.

Ocho días a la deriva

“Nosotros salimos de Caraballeda, con destino al Farallón Centinela, donde estuvimos pescando unos días, de regreso nos accidentamos por una batería, no teníamos cargas en los teléfonos para comunicarnos con nuestros familiares y tampoco pasaba una lancha que nos viera”, relató José Luis Marín, quien en enero del 2022, quedó a la deriva junto a otros pescadores en la embarcación Mayrita.

También te puede interesar: Dinamita Samba Show: 49 años de trayectoria animando a los guaireños


Fueron ocho días a la deriva, donde el temor era grande para ellos durante la noche, en vista de que temían que una embarcación grande se los llevara por el medio, porque no contaban con luz para alertar sobre su posición.

“En el día mayormente dos dormían y uno estaba pendiente y después ese que no dormía, se acostaba y los otros estaban pendiente. Cuando se escuchaba el ruido de un avión nos asustamos porque pensábamos que era una lancha. Gracias a Dios, fuimos rescatados a 40 millas de Ocumare de La Costa”, recordó Marín.

Al momento del rescate, eran pocas las provisiones de alimentos que les quedaban. A su juicio, si pasaban cuatro días más en el mar, no podrían subsistir, por lo que la misma agua de la pasta que preparaban, la dejaban reposar, le echaban azúcar y leche, y hacían un atole, la de los bollitos también la utilizaban con esa finalidad.

No hay ayuda en alta mar

Jimmy Rangel, entre risas, contó que ya ha naufragado al menos tres veces, en una oportunidad fue justo al frente de Osma con un pescador de Naiguatá, con quien nadó hasta la Cruz del Sala’o, el hecho habría ocurrido como a las 2 de la madrugada.

“Otras veces, nos hemos quedado accidentados, cerca nos han pasado embarcaciones de Higuerote, yates que van para Los Roques, les hemos prendido las luces de bengala y no acuden al llamado de señal, incluso mercantes petroleros y furgoneros, han pasado al lado de uno y no nos apoyan”.

Rangel asumió que ya le perdió el temor a este tipo de accidente en alta mar “ya son 40 años de experiencia y uno busca solucionar. Hace unos meses quedé siete días a la deriva, mi embarcación es grande, se le dañaron los discos de crochet”

“Uno piensa en la familia muchísimo, pero uno, cuando está en el mar, no debe preocuparse, se debe poner la mente en blanco por un momento y pensar en una solución. Incluso al quedar a la deriva, yo corté los toldos de la lancha e hice una vela, y fue que nos acercamos más a tierra y llamamos a la marina”.

Es necesario un SPOT satelital en cada muelle


Luis García, vocero del Conppa Marina de Caraballeda explicó que es necesario invertir en estaciones de radio y GPS para reducir los tiempos de búsqueda de embarcaciones accidentadas en alta mar. También mencionó la utilización de un dispositivo llamado SPOP que envía la ubicación exacta de la embarcación vía satélite. La inversión en estas tecnologías es de $200 anuales, pero ahorra costos y recursos en operativos de búsqueda.

“Este aparatico manda una señal a un satélite y ese satélite manda las coordenadas exactas de la ubicación de la embarcación a un número de teléfono o correo, que lo vas a configurar de acuerdo a las necesidades de la embarcación. ¿Qué garantía no da esto? Al momento que te quedes accidentado, la búsqueda que se va a realizar, será exactamente en el punto donde tú te encuentras”.

Resaltó que la idea es crear conciencia en el sector pesquero, para comenzar a utilizar aquellos mecanismos o instrumentos que nos permite la tecnología, para garantizar, de alguna manera, la ubicación exacta al momento de quedar accidentados en alta mar.

Por: José Ángel Maicabares

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí