Con una fe inquebrantable, la comunidad de pescadores del Consejo de Pescadores Marina de Caraballeda (Conppa Marina Caraballeda) celebran un año más a su patrona, la Virgen del Valle. La festividad, que se ha convertido en una tradición, reúne a la familia pescadora de la región en un emotivo recorrido marítimo que culmina en un encuentro con todos los Conppa de La Guaira en el Puerto.

La celebración comenzó con una misa en el Conppa y posteriormente la caravana de embarcaciones engalanadas, partieron desde Caraballeda. El sonido de las sirenas, tambores y cantos de los devotos resonaron en el mar en el mar durante la salida, mientras las lanchas avanzaban con la imagen de Vallita.
Luis García, vocero del Conppa de Caraballeda, expresó que este año la celebración fue especialmente dedicada a pedir por la paz, la estabilidad y la reconciliación en el país.
«Para nosotros, Vallita representa esa madre a la que, antes de salir a la mar, le pedimos que nos traiga con bien a tierra y nos ayude con una buena pesca», añadió García. La festividad no solo fue un acto religioso, sino también un día de compartir en familia, con actividades para niños, cotillones, juegos y un tradicional sancocho de pescado preparado con la colaboración de todos los miembros de la comunidad.
Devoción y agradecimiento: la Virgen del Valle como faro de esperanza
La devoción a la Virgen del Valle es una tradición que se transmite de generación en generación. Germán Guzmán, uno de los participantes, compartió un emotivo testimonio sobre el significado de Vallita para él y su familia. «Creemos mucho en la Virgen del Valle desde su historia… Para nosotros este día es un día mucho más especial», afirmó.
Guzmán, quien ha estado luchando junto a su esposa contra el cáncer, expresó un profundo agradecimiento por los milagros que han recibido. «Sabemos que la Virgen nos ha acompañado en ese camino que es el camino hacia Jesús», dijo, visiblemente conmovido. También anunció con emoción su promesa de visitar a la Virgen del Valle el próximo año en el Valle del Espíritu Santo, en la isla de Margarita.
Otra devota, Rebeca Rojas de La Guaira, manifestó que la Virgen del Valle es «la madre de Cristo, la madre de nosotros» y que «nada es difícil para ellos, lo que hay es que tener fe en esta vida, más nada».