Las intensas lluvias que azotaron el estado Táchira en los últimos días generaron una alerta permanente en la región, provocando estragos significativos en al menos diez municipios. Los efectos de las precipitaciones fueron devastadores, con el colapso de viviendas, múltiples deslizamientos de tierra y serias afectaciones en la vialidad, especialmente en la vulnerable zona de alta montaña.
El gobernador Freddy Bernal, ante la magnitud de las lluvias caídas en las últimas 48 horas, destacó que Táchira se mantiene en «alerta permanente y monitoreo constante en tiempo real». Esta vigilancia continua es crucial para responder rápidamente a cualquier eventualidad.
La capital del estado, San Cristóbal, fue una de las localidades más golpeadas, donde 25 viviendas se derrumbaron por completo y otras 110 resultaron con daños estructurales. La fuerza del río Torbes fue tal que arrasó con tramos considerables de la carretera en los barrios El Río y Campo Alegre, interrumpiendo el tránsito y la conexión.
Además de San Cristóbal, otros municipios reportaron afectaciones significativas, según los informes de las autoridades. Entre ellos se encuentran Cárdenas, Torbes, Andrés Bello, Junín, Sucre, Francisco de Miranda, Jáuregui, Córdoba y José María Vargas, demostrando la extensión del impacto de las lluvias en la geografía tachirense.

A pesar de la gravedad de la situación, el mandatario regional reiteró durante un recorrido este domingo que el estado «no está en emergencia, pero sí en alerta monitoreada en tiempo real», buscando mantener la calma pero sin subestimar el riesgo.
Como medida preventiva y para garantizar la seguridad vial, las autoridades desviaron el tráfico de vehículos de carga pesada. Ahora deben utilizar la vía San Cristóbal-Capacho, con conexiones controladas y en horarios específicos. Esta acción busca reducir la presión sobre las vías ya comprometidas y prevenir futuros incidentes.
Lamentablemente, estas precipitaciones también cobraron una víctima mortal. Socorro Ramírez, una enfermera del Hospital Dr. Carlos Roa Moreno de La Grita, fue trágicamente arrastrada el pasado viernes por la corriente desbordada de la quebrada San José, tras intentar cruzar en moto junto a su hijo de 9 años. Afortunadamente, el menor logró salvarse, pero el cuerpo de la mujer fue hallado al día siguiente, en el sector El Hatico.