Esmirna Vives mejor conocida como «La China», es una incansable comerciante de 83 años residente de Maiquetía, quien conmueve a la comunidad con su historia de vida y su espíritu emprendedor. A pesar de su avanzada edad y de enfrentar dificultades de salud como la artrosis, esta mujer no se detiene y continúa trabajando arduamente para salir adelante.
Desde hace décadas, Esmirna se dedica a la venta de sus productos en el mercado municipal de Maiquetía, ofreciendo majarete, besitos de coco y arroz con coco. Con una sonrisa y una energía contagiosa, comparte su día a día, marcado por la lucha constante para cubrir sus necesidades básicas.
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«La pensión no alcanza para nada, mijo. Por eso salgo a vender todos los días», afirma Esmirna, quien reconoce que su trabajo le permite mantener su independencia y mejorar su calidad de vida. A pesar del dolor en sus rodillas, se desplaza con una silla de ruedas para llegar hasta el mercado y ofrecer sus productos.

Su testimonio es una inspiración para muchas personas, especialmente para aquellos adultos mayores que enfrentan dificultades económicas. Esmirna invita a todos a no rendirse y a buscar oportunidades para salir adelante, sin importar las circunstancias. «No se queden metidos en casa, salgan a vender. Hay gente que quizás le da pena al principio, pero después sale y vende y tú ves que vendes, vuelves a salir el siguiente día con más entusiasmo», aconseja.
La historia de Esmirna pone de manifiesto la importancia de apoyar a los adultos mayores y de reconocer su valiosa contribución a la sociedad. Es fundamental que las comunidades y las instituciones trabajen en conjunto para garantizar una mejor calidad de vida para este sector de la población.





