La comunidad de Tanaguarena, específicamente en la Calle Charaima del sector, se encuentra sumida en una grave crisis de insalubridad ambiental. La proliferación de aguas servidas en diversas calles, sumada a la acumulación de desechos sólidos en espacios abandonados, está generando un foco de infección y una seria amenaza para la salud de los habitantes.
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La principal causa de esta emergencia sanitaria es el constante vertido de aguas servidas que inundan varias arterias viales. Esta situación genera una profunda incomodidad entre los residentes, quienes se ven expuestos de manera permanente a potenciales focos de infección y a las molestias propias de la insalubridad.

A la problemática de las cloacas colapsadas se suma la deficiente gestión de la disposición de basura. Un terreno abandonado en la zona ha sido convertido en un vertedero improvisado, donde se acumulan desechos sólidos. Esta práctica, además de generar malestar visual y olores desagradables, propicia la proliferación de plagas y roedores, incrementando aún más el riesgo sanitario.