InicioDestacadoEl síndrome del impostor: La grave secuela de sufrir Gaslighting prolongado

El síndrome del impostor: La grave secuela de sufrir Gaslighting prolongado

El término Gaslighting, acuñado a partir del clásico cinematográfico de 1940 donde un hombre manipula el entorno para hacer creer a su esposa que ha perdido la razón, define hoy una de las formas de abuso emocional más dañinas. El psicólogo clínico Johnny Moreno, con 22 años de trayectoria, advierte que esta tendencia busca que la víctima cuestione sistemáticamente su propia percepción. «El objetivo es hacerle creer a una persona que siempre está equivocada y que su percepción es errónea», explica el especialista.

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​Moreno señala que el origen de esta conducta reside en una desigual relación de poder. Según el experto, cuando el victimario se siente con autoridad sobre el otro, ejerce esta manipulación para denigrarlo y anular su criterio. «Esto afecta profundamente la autoestima porque desconecta a la persona de su entorno, encerrándola en sí misma y creando un ambiente de mucha soledad», afirma Moreno, quien destaca que una de las repercusiones más graves es el desarrollo del síndrome del impostor, donde el individuo deja de creer en sus propias capacidades.

​En el ámbito clínico, el especialista observa que el victimario rara vez reconoce su error, actuando en ocasiones de manera inconsciente. «No es común encontrar que el victimario venga a consulta porque no considera que esto sea un problema; la víctima, en cambio, suele darse cuenta solo cuando el daño es profundo o un tercero le advierte sobre la situación», detalla Moreno. Asimismo, indica que estadísticamente el hombre suele ejercer esta presión con mayor frecuencia sobre la mujer, manteniendo la dinámica de superioridad reflejada en la cinematografía original.

​Como medida fundamental, el psicólogo recomienda identificar si la pareja desvirtúa constantemente las habilidades y la credibilidad del otro. Moreno enfatiza la necesidad de buscar ayuda profesional para romper este ciclo: «Lo principal es que, si usted sospecha que está en esta situación, asista con un especialista que le ayude a identificar el problema, fortalecer su autoestima y tomar la determinación de saber poner límites». De esta manera, se busca que la víctima recupere su autonomía y salga del círculo de manipulación en el que se encuentra inmersa.

Finalmente, el Dr. Moreno estableció una distinción entre el gaslighting y otras tácticas como el ghosting, a menudo confundidas. Explicó que esta última se manifiesta como una «forma de estar presente pero ausente», donde el victimario desaparece tras haber creado una conexión profunda. «Esto le hace sentir a la persona cuestionada que el distanciamiento fue por culpa suya, cuando simplemente el otro decidió alejarse», aclaró el especialista. Según el psicólogo, este ciclo de apariciones con elogios y desapariciones repentinas busca que la víctima se culpe por el abandono, afectando su seguridad personal. «Es una tendencia donde te hacen creer que eres importante y luego desaparecen, llevándote a pensar que algo malo hay en ti», concluyó Moreno, reiterando que identificar estas diferencias es clave para buscar ayuda profesional y fortalecer la autoestima.

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