Cada 23 de septiembre se celebra el Día Internacional de las Lenguas de Señas. Por esta razón, la directora y profesora de educación especial, especializada en deficiencias auditivas —actualmente denominada educación para sordos—, Emilia Olivera, comentó sobre el trabajo que se está realizando en la escuela de educación especial Simón Bolívar.
Olivera explicó que esta institución cuenta con 42 años de trayectoria como un centro bilingüe y bicultural. “La población sorda es bilingüe, ya que aprende a través de dos lenguas: la lengua de señas venezolana, que permite desarrollar aspectos comunicacionales y pedagógicos en su lengua natural, y el español escrito, que actúa como su segunda lengua.” También destacó que es fundamental que los estudiantes sordos tengan contacto con la lengua natural desde las primeras edades.
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La lengua de señas venezolana no solo facilita la comunicación, sino que también permite a los estudiantes comprender el mundo y desarrollar su potencial. Es crucial que esta lengua se considere su lengua materna para construir un conocimiento sólido. Incluso aquellos con pérdida auditiva moderada deben estudiar en una escuela para sordos para asegurar un desarrollo académico adecuado.
“Nuestros estudiantes progresan desde preescolar hasta sexto grado y, al finalizar este ciclo, continúan su educación en un liceo, acompañados por un intérprete de lengua de señas venezolana. Por ejemplo, los egresados del año pasado están inscritos en el Liceo de Talento Deportivo. Nuestro objetivo es potenciar no solo las áreas académicas, sino también las deportivas, culturales y sociales para fomentar una mayor inclusión,” detalló Olivera.
Cabe resaltar que esta institución también ofrece talleres en lengua de señas venezolanas para quienes deseen aprenderla. “Estos talleres están dirigidos a representantes, miembros de la comunidad y docentes. También establecemos conexiones comunicacionales con empresas donde los egresados puedan trabajar.” Esto se realiza con el fin de dictar talleres para la inclusión y mejorar el manejo de la lengua de señas y la comunicación.
La educación inclusiva es un punto clave para el desarrollo integral de las personas con discapacidad auditiva, con el objetivo de crear una participación activa en la sociedad.




