En una comunidad de Las Tunitas, el señor Aníbal González, de 75 años de edad, ha encontrado en la reparación de electrodomésticos una forma de sostenerse y seguir adelante. Aunque su formación inicial se centraba en la mecánica automotriz, las circunstancias lo llevaron a dedicarse por completo a este oficio para proveer a su familia.

Con una mentalidad constante y trabajadora, Aníbal ha destacado la importancia de persistir, incluso cuando las ganancias son modestas al principio. “Siempre hay para uno”, comenta, “en las ganancias poquito, pero cada ratico”. Esta filosofía le ha permitido solventar sus necesidades y las de su familia incluso en momentos difíciles.

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Ante la escasez de clientes y los altos costos de los repuestos para los vehículos, Aníbal incursionó en la reparación de artefactos de línea blanca para sus vecinos, abarcando desde ventiladores hasta lavadoras. Además, también se desempeña en el ámbito de la albañilería, siempre buscando aprovechar cada momento para ser productivo.

Para él, la satisfacción de resolver un problema y ayudar a otros es más valiosa que la cantidad de dinero que pueda ganar. “Yo ni si quiera cobra la revisión de los equipos, para mi lo importante es que la gente cual es el problema que tiene el aparato y yo después se los reparo”, comenta.

Aníbal motiva a los jóvenes a ser proactivos y tomar iniciativa. “Cada quien tiene que tener un poquito de iniciativa en todos los sentidos”, aconseja. “No esperemos a que nos den, vamos cada momento pa’lante, no para atrás.”/NM

Por: Maximiliano Rumbos.

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